sábado, 20 de febrero de 2016

El País se pone nervioso y la lía en portada

El País se puso tan nervioso con el riesgo que vaticinaba la UE que publicó esta maravilla: "a cuyo borrador a tenido acceso EL PAÍS".


martes, 29 de julio de 2014

¿Así que quieres ser escritor?




Hay ocasiones en las que suceden varios acontecimientos al mismo tiempo y cierran una especie de círculo que termina en un pequeño placer, algo así como un orgasmo mental, un momento en el que tienes la sensación de que está ocurriendo eso que no sabías que era, pero que llegaría en algún momento.

 Tienes una pasión y cuando te reencuentras con ella, vuelves a enamorarte, como la primera vez que lo hiciste. A mí la mía me ha vuelto a tirar los trastos y no deja de llamarme. No sabe de redes sociales, pero sabe de cerebros y de redes neuronales... Se ha instalado y parece que se queda.

Mientras tanto, descubro gracias a una casualidad este poema de Charles Bukowski, un poema que nunca había leído hasta ahora y me sigo enamorando, y aumenta el placer, y se me pone la piel de gallina o de pollo, lo que sea, pero tiemblo. Me gusta cómo dice lo que dice. Mucho.

 So you want to be a writer?

If it doesn’t come bursting out of you
in spite of everything,
don’t do it.
Unless it comes unasked out of your
heart and your mind and your mouth
and your gut,
don’t do it.
If you have to sit for hours
staring at your computer screen
or hunched over your
typewriter
searching for words,
don’t do it.
If you’re doing it for money or
fame,
don’t do it.
If you’re doing it because you want
women in your bed,
don’t do it.
If you have to sit there and
rewrite it again and again,
don’t do it.
If it’s hard work just thinking about doing it,
don’t do it.
If you’re trying to write like somebody
else,
forget about it.
If you have to wait for it to roar out of
you,
then wait patiently.
If it never does roar out of you,
do something else.
If you first have to read it to your wife
or your girlfriend or your boyfriend
or your parents or to anybody at all,
you’re not ready.
Don’t be like so many writers,
don’t be like so many thousands of
people who call themselves writers,
don’t be dull and boring and
pretentious, don’t be consumed with self-
love.
The libraries of the world have
yawned themselves to
sleep
over your kind.
Don’t add to that.
Don’t do it.
Unless it comes out of
your soul like a rocket,
unless being still would
drive you to madness or
suicide or murder,
don’t do it.
Unless the sun inside you is
burning your gut,
don’t do it.

When it is truly time,
and if you have been chosen,
it will do it by
itself and it will keep on doing it
until you die or it dies in you.

There is no other way.

And there never was.


De repente, recuerdo cuando estudiaba Filología en la Autónoma. Creo que estábamos en segundo y no sé por qué,  Virginia y yo le preguntamos al profesor que nos daba textos del XIX alguna duda, algo, lo que fuera. No sé tampoco por qué, pero nos dijo que él había estado en casa de Bukowski, hacía muchos años con él y su mujer, y que la entrevista estaba publicada en la revista Triunfo, que la buscásemos en la Hemeroteca. La buscamos, la encontramos y se cerró un microcírculo.

Allí estaba ese profesor setentero tomando copas con Bukowski y su mujer. Había un montón de fotos, de los tres, a mí me pareció que estaban borrachos, lo que aumentó el interés de aquel hallazgo, claro. Y luego...nada. Devolvimos la revista y salimos de nuestro momento postadolescente enajenado. Después de esa especie de anagnórisis etílica, mi profesor nunca fue más mi profesor, sino  aquel tipo descamisado de las fotos de la entrevista.

Otras imágenes como esta se han ido uniendo con el hilo conductor de los momentos en los que tuve todos los orgasmos mentales de mi existencia.

A veces me olvido, a veces, incluso durante años, o durante días muy largos.

Por suerte, si me pierdo, la pasión siempre viene a buscarme.
 


 (Os dejo la traducción del poema por si queréis leerlo en castellano.  He encontrado la misma traducción en un montón de páginas. Al que la hizo...gracias...


Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.

A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.

Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.

Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa o a tu novia
o a tu novio
o a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.

A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.

A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.

No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.)

domingo, 6 de abril de 2014

Hace veinte años que murió Kurt Cobain...qué vértigo...






Hace veinte años que murió Kurt Cobain. Me acuerdo perfectamente de lo que estaba haciendo ese día, casi como el de las Torres Gemelas. Llevaba puesto un uniforme de colegio y me enteré en el recreo. Alguien lo dijo, así de pasada. Yo ya tenía un par de cintas grabadas, creo que el Bleach y el Nevermind, y oía a ese grupo con auténtica pasión adolescente, o espíritu adolescente, para no salirnos del guion.
La noticia me dejó muy quieta, como esas secuencias de peli en las que todo lo de alrededor se silencia y te quedas solo con tu cabeza. No sé exactamente qué supone que muera alguien que no conoces de nada, pero ocurre.  Supongo que a partir de ese momento a mi madre le gustó menos aún que oyera a Nirvana encerrada en mi habitación, no fuera a ser que... Son tópicos, muchos, pero  terminan funcionando y dando forma a esas existencias tan raras que habitamos en la adolescencia.  Quizá más tópico, pero no menos real, es el hecho de que yo ahora tengo seis años más que él cuando murió. Hoy miraba fotos suyas y me daba cuenta de que era mucho más joven que yo en este momento, lo que me ha hecho sentirme muy mayor. Malditos homenajes. 
Digresiones aparte, cuando el líder de Nirvana murió, empezó a surgir una guerra para determinar quién había empezado a escucharlos antes, ya que los que lo hicieron a partir de su muerte eran poco menos que farsantes. También existía la rivalidad entre los que eran de Nirvana o de Pearl Jam, como si oír a Nirvana a partir del suicidio de Kurt Cobain fuera algo demasiado comercial. Así que ya no sabías qué debías escuchar o hacer para ser más auténtico. La época del aparentaje es dura, por eso creo que, en el fondo, no volvería nunca a ella.  
Y entre Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden y otros grupazos, te metías de lleno en los últimos noventa, te calzabas un jersey viejo, te sentabas en Malasaña (o donde correspondiese) y te sentías parte de algo, que no es poco. 

Es cierto que todo esto es pura nostalgia sesgada, pero es una nostalgia en la que me gustaría quedarme a vivir de vez en cuando…así que…por qué no echar un poco la vista atrás.
Han pasado veinte años de todo esto, lo que significa que ya ha empezado el momento en el que uno se mira al espejo y es consciente de que está empezando a hacerse viejo lentamente, como un suplicio de Tántalo moderno. 

Ahora mismo estoy a punto de tener a mi primera hija y me doy cuenta de todo lo que ocurre en veinte años de una vida, lo breves que parecen a veces y lo tremendamente pesados que son en otras ocasiones.
Sea como fuere, hace veinte años empezó una época en la que nos divertimos mucho, un tiempo que pensábamos que sería eterno y que por mucho que todo cambiase en el futuro, no cambiaría nada. Mi sensación es que teníamos todo el mundo para correr, que las oportunidades eran infinitas y, sobre todo, que podíamos hacer lo que nos diera la gana porque sería posible. 
En la actualidad nos encontramos con un país en crisis económica, social, creativa... Un país desnortado, descontrolado y con ganas de regresar al pasado, pero no al de Nirvana y Pearl Jam, sino a un pasado rancio y con un sabor muy amargo. Pero, sobre todo, tenemos un país triste. No sé si nuestra generación está pagando los felices años noventa o qué, lo que sí creo es que este país se hunde en una especie de pantano como en el que murió Artax
La autocomplacencia del pasado puede llegar a resultar un poco inocente, y para evitarlo pienso en qué pasaría si me encontrase conmigo hace veinte años o quince, si ella se avergonzaría de mí o a mí ella me resultaría una mema. Y…no sé…creo que nos caeríamos bien, nos tomaríamos una cerveza y no tendríamos mucho que echarnos en cara. Eso me reconcilia con el presente y me hace pensar en que siempre hay tiempo para ser feliz.

sábado, 5 de abril de 2014

Mi aportación a la exposición de Víctor Hugo Martín "El interior" en El Carrusel,Valladolid




El viernes se inauguró en Valladolid la exposición El interior de Víctor Hugo Martín Caballero en El Carrusel, un espacio creado por Ricardo Suárez y Cristina R.Vecino. Os dejo su web para que le echéis un vistazo (http://fotografiaelcarrusel.com). Aún no he podido ir a visitarlo, pero he visitado su web y me parece un lugar muy interesante. 

Ricardo rodó con Helsinki Films (la productora audiovisual de la que soy socia) como operador de cámara el corto Cold  y ha compuesto e interpretado su banda sonora junto a Héctor Blanco. El corto va despacito, pero ya está cada vez más cerca el día en que lo terminemos. Le estoy muy agradecida a Ricardo por su participación en este proyecto y, además, me encanta su trabajo como fotógrafo del que podréis disfrutar si os asomáis a su web o si os dejáis caer por El Carrusel.


Y volviendo a Víctor, os contaré que lo conocí en el mismo cortometraje en el que también conocí a Iván, la persona con la que comparto amor, casa y vida profesional... Víctor es director de fotografía y ejerce como tal, además de ser también fotógrafo profesional. Hace tiempo ya me había enseñado sus fotografías y me parecieron maravillosas. Su concepción del espacio y de la luz me resultan muy inspiradoras. 


Esta semana me llamó y me dijo que iba a hacer una exposición y que si quería escribir un texto a partir de lo que me sugiriesen las fotografías. Me hizo mucha ilusión, además, cuando daba clases, muchas veces hacía ejercicios de creación literaria en los que los alumnos creaban textos libremente a partir de fotografías. Así que me puse a ello:









Y salió un texto de algún lugar que conectó con las fotografías de Víctor:


"Lo que se reserva. La materia dibujada y encontrada.El ojo fijo. El color detenido y frío. Reinvenciones múltiples y caras de un mismo prisma para recordar el enigma. Inamovible la imagen y perpetuo el instante. 
Desasosiego de lugares no habitados. Excesivamente conocidos. Empezar desde el final para no agotar la existencia. Morir de normalidad. Contornos desubicados que no encuentran su pasado, que abusan del presente hasta alcanzar la inmortalidad de lo que muere todas las veces. 
Un camino y otro que se quema. Arde el barro bajo los pies. La combustión es inevitable. Líneas y perspectivas como hilos que se enredan para no caer.
El secreto de lo oculto entre bisagras y hojas, lo que no se sabe, el final añadido. Un apocalipsis de neón borracho de sombra y luz. 
Desfile de cemento invertido, galerías y rejas. Un trozo de algo en las esquinas, alguien en pedazos.
Crepúsculo en verde para sorpresa de quien ya no mira. Agua que se inventa y un cielo que no espera.
No referirse al sueño porque el interior es la única certeza"

Me hace muchísima ilusión ver ahí mi texto y estoy muy agradecida a Víctor por haber pensado en mí para su exposición.


 Si estáis en Valladolid, no dejéis de ir a visitarla. 





miércoles, 9 de octubre de 2013

Un titular desafortunado en El País




El día 7 de octubre de este año apareció en la portada de El País el siguiente titular: “Un hombre mata a una mujer e hiere a otras dos personas en Almería”

¿Hay algo que os “suene” un poco raro en esta oración?  En este caso uso el verbo sonar (ese que los hablantes utilizan cuando algo no es correcto en el idioma, pero no saben explicarlo) porque sí nos estamos refiriendo a cómo se oye lo que decimos. 

Lo que ocurre en este titular es que el periódico decidió sustituir la y (conjunción copulativa, llamada así porque alude directamente a copular, unir), que debería ir entre a una mujer y hiere,  por la e debido a lo que dice la RAE que hay que hacer en estos casos, según lo que ha interpretado este periódico


           “La  conjunción copulativa, que  por lo general se manifiesta 
             fónicamente como /i/  y se escribe con la  letra y,  se realiza 
             como  /e/ y se escribe con la letra e cuando precede 
             a una palabra que comienza a su vez con 
                /i/ (gráficamente, i- o hi-), 
             con el fin de evitar la confluencia de dos fonemas 
             vocálicos iguales: único e irrepetible


Esto es, que si unimos dos palabras con y, si la segunda empieza con i- o hi- debemos sustituir la y por e para evitar una cacofonía , es decir, oír dos /i/ juntas y que "suene" mal. ¿Entonces, por qué en este titular es incorrecto sustituir la e por la y si hiere comienza por hi-?


Sigamos leyendo la ortografía de la RAE y encontraremos la respuesta:


               “Por el contrario, la y copulativa mantiene su forma cuando
                la palabra que sigue a la conjunción comienza 
               por un diptongo de /i/ (gráficamente, i- o hi-) + vocal, 
               ya que en esos casos la /i/ del diptongo 
               no es plenamente vocálica, sino que se acerca, 
               en la pronunciación espontánea, 
               al fonema consonántico /y/”.


Si os dais cuenta, la pronunciación de hiere, se acerca bastante a "yere," ya que, efectivamente, en ese momento al estar en el diptongo ie- la i ya no es totalmente una vocal y por eso no existe la cacofonía (esto es, que nos suena mal) que se produce, por ejemplo, en padre y hijo. En A una mujer y hiere no hay cacofonía, ya que sería algo así como “a una mujer y yere”, no tenemos dos sonidos vocálicos /i/ juntos como “padre i hijo”

(He puesto comillas en algunos casos porque me he saltado a la torera todas las convenciones  de representación de grafías, sonidos y fonemas…pero creo que se entiende mejor así... perdóname Martínez de Sousa...)

Lamento hacer esta entrada sobre un titular tan espeluznante, pero el idioma siempre nos acompaña y, en este caso, el error ha surgido en esta noticia tan horrible.

Curiosamente, hoy consulté de nuevo ese titular y El País lo ha modificado porque debieron darse cuenta del error: “Un hombre mata a su hermana y deja heridas a otras dos personas en Almería”.

Si encontráis algún gazapillo de este estilo y me lo queréis mandar, estaré encantada de incluirlo en el blog. Y ya que estamos... terminemos con una etimología de esas que me gustan tanto: parece que gazapo (como error) no tiene el mismo origen que gazapo (conejo pequeño, cuyo origen es incierto), sino que proviene de una antigua palabra castellana gazafatón y esta del griego kakénfaton, que significaba "error en el lenguaje".

jueves, 25 de julio de 2013

Comunicándose en la tragedia


Horrible noche de tragedia tras lo ocurrido en Santiago. No sé si la palabra tristeza está ya a estas alturas demasiado manida.

Me he levantado de la cama y he venido al ordenador porque no podía dormir, no paraba de pensar y necesitaba escribir, no sabía muy bien de qué.

He tratado de distraerme con Twitter y he comprobado la repercusión tan reveladora que ha tenido el accidente en esta red social.

Definitivamente, vivimos en la era de la comunicación y esta se revela como un inconsciente espejo de lo que somos.  La palabra comunicación etimológicamente se refiere a ‘poner en común’, en definitiva, compartir algo. Eso es comunicar: poner en conocimiento del otro lo que pensamos, hacer que no quede solo para nosotros. Yo diría que comunicarse responde siempre a una necesidad. No creo que comuniquemos por comunicar, no somos filántropos en esto. 

Ante una tragedia de esta magnitud, la comunicación se convierte en una herramienta para no quedarse solo ante el sinsentido de lo que ocurre. Es una forma de compartir unos sentimientos que se desbordan por lo que no se comprende. Actualmente, puedes encontrar de madrugada alguien con quien comunicarte, aunque sea a un completo desconocido. Y funciona, te sientes acompañada. Es reconfortante, a la vez que provoca cierto estupor.

Hay personas que esta noche manifestaban su dolor, otras, más prácticas, facilitaban teléfonos y direcciones donde donar sangre. Había quien se solidarizaba con familiares y víctimas y quien se quejaba de la nefasta cobertura que habían ofrecido las televisiones.

Y en medio de todo esto, un extraño fenómeno, una especie de rabia transformada en ira hacia el otro. Se han dado casos de personas que no se habían enterado de esta noticia y han twitteado 140 caracteres que nada tenían que ver con el accidente de tren. Por ejemplo, una conocida actriz salía de actuar en una función y expresaba su felicidad por lo bien que había ido todo. No han tardado en aparecer varias personas, reprochándole con mucha vehemencia lo horrible de manifestar su felicidad en un momento así. Esto mismo ha ocurrido con otras personas más o menos conocidas.

No nos gusta que los medios nos manipulen y que no haya libertad de expresión, pero no toleramos a personas que hablan de otras cosas en este momento. No sé, quizá es algo humano tenerlo todo bajo control, determinar que en la tristeza se habla de lo triste y nada más, que un tema de gravedad lo anula todo.

Probablemente, si esta actriz hubiera sabido algo acerca de ese accidente, no habría hablado de su función, lo que no deja de ser otra tiranía comunicativa que nos imponemos. Y, además, ella ha retirado el tweet y ha pedido disculpas por ello. Si nadie ha establecido reglas (aunque algunas ya se leen en foros y otras publicaciones) en, por ejemplo, Twitter, ¿por qué nos negamos a ser libres ni siquiera aquí? ¿es tan tirano el ser humano? ¿no se pueden expresar distintas emociones? ¿es la moral o la costumbre?

Espero no juzgarme y sentirme frívola al escribir esto ahora mismo, pero es que no dejan de sorprenderme las reacciones de las personas, y mucho más en medio de una tragedia, con todos los sensores del miedo activados.

Qué horrible lo que ha ocurrido esta noche. Qué difícil escribir algo que nombre este absurdo. 

Cuántas palabras para un mismo desconcierto, como dijo Cortázar.